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Científicos hallan Cavernas donde los Judíos se ocultaron de los Romanos

Durante las investigaciones en las cavernas naturales del calcareo en Galilea, científicos descubrieron centenas de grutas en las cuales los judíos se escondieron, cuando las tropas romanas llegaron marchando, hace 2000 años, durante la Gran Revuelta Judía (66-70 d.C.).

Señales mostraron que los judíos llegaron a construir lugares para baños, lo que lleva a pensar que las cavernas habían sido preparadas para habitarlas por largo tiempo.

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Cisternas de agua esculpidas en las rocas, junto con jarros, utensilios de cerámica, monedas y otros artefactos que datan del siglo I d.C. fueron encontrados en muchos de los refugios, en los peñazcos, dijo el Dr. Yinon Shivtiel, del Colégio Acadêmico Safed y Vladimir Boslove, del Centro de Investigación de Cavernas de Israel. La expedición arqueológica fue financiada por la Fundación “Safed Academic College Research”.

El historiador judío Josefo escribió extensivamente sobre las guerras judío-romanas. Algunos historiadores se han preguntado si el no “exajeró demasiado” su papel en el liderazgo del levantamiento judío, glorificando sus propias acciones. Pero los descubrimientos de las cavernas en Galilea, que fueron hechas a lo largo de un período que llevó años, ahora da más credibilidad a sus relatos.

Comandante Josefo

Por lo menos cuando la Gran Revuelta Judía comenzó, el hombre nacido con el nombre ‘Yoseph ben Matityahu’ (Josefo) luchaba junto a los judíos, comandando las fuerzas rebeldes judías en Galilea.

Los rebeldes estaban enfrentando el poder total del ejército romano, que a su vez, era comandado por Vespasiano y su hijo Tito.

Proteger al pueblo de Galilea era una tarea casi imposible, ya que los soldados judíos comandados por el estaban mal equipados y carecían de experiencia en combate. La estrategia defensiva de Josefo consistía en agrandar los muros y fortificar otras ciudades y grutas en las cercanías: “Además de eso, el construyó muros sobre las cavernas a lo largo de Gennesar, que quedaba en la Galilea Inferior”.

Cuatro de los seis asentamientos que el general judío aparentemente fortificó fueron identificados: Tiberias, Arbel, Akhbara y Meron.

“Durante mi investigación, quedó claro que los asentamientos mencionados en los escritos de Josefo estaban localizados en las cercanías de los peñazcos empinados en los cuales había cavernas naturales”, dijo Shivtiel al sitio Israelí “Haaretz”.

Uma subida peligrosa

Con base en los escritos de Josefo, el investigador Shivtel quedó convencido de que los judíos se escondían en cavernas naturales en la roca, cuando huían de las fuerzas romanas que se aproximaban a sus aldeas. Eso puede haber sido un esfuerzo precario, ya que al menos al fondo, las cavernas solo pueden ser alcanzadas escalando en rapel, subiendo con cuerdas o escaleras largas.

“Cualquiera que buscase abrigo en lugares difíciles de alcanzar debía estar desesperado”, afirmó.

A pesar de la declaración de Shivtel, una parte del libro de Josefo “La guerra de los Judíos sobre la astucia del Rey Herodes” también puede sugerir una manera alternativa de entrar en esas cavernas.

Cientos de años antes, cuando el pueblo de Galilea se rebelara contra el rey déspota, Herodes contra atacó y los rebeldes se escondieron dentro de cavernas en el Monte Arbel, situadas en pañazcos extremadamente empinados que sobresalen en un valle muy profundo. Así, Herodes construyó cajas de madera, que llenó de soldados. Las cajas fueron colocadas en las bocas de las cavernas en lo alto de los acantilados. La mayoría de las personas dentro de las cavernas fueron asesinadas por los soldados de Herodes, que incendiaron las cavernas. (Antiguedades, XIV, 413-430, “La Guerra de los Judíos”, I. 304-313).

Shivtiel sospecha que así podría ser como hombres, mujeres y niños, podrían haber llegado a las cavernas en el tiempo de Josefo. Tal vez sea lo que inspiró a Josefo en primer lugar a esconder a las personas en las cavernas naturales de Galilea.

Fuente: Guiame